1. POR SU REDACCIÓN
Es para alucinar cómo se redactan algunas noticias; y aunque una quiere pensar bien y figurarse que es un error al escribir, se pregunta: ¿que no hay un corrector? La noticia habla de narcotráfico, y debajo del titular, dice en negrita:
Ocho extranjeros, entre ellos tres españoles, y dos peruanos fueron detenidos esta semana en el aeropuerto internacional de Lima por intentar viajar a Europa con diferentes alijos de drogas, informaron hoy fuentes policiales.
Opción 1: lo escribe un hispanohablante que no es español ni peruano.
Opción 2: lo escribe un español que no se siente español/peruano (lo cual es más habitual en el primer caso).
Opción 3: el que lo escribe es español/peruano, pero no sabe que los compatriotas de uno no suelen ser extranjeros.
Opción 4: qué más da lo que escribamos, si esto no lo lee nadie.
2. POR SU CONTENIDO (chicos, esto es material delicado)
Cuidadín con la pasión, como bien sabe este ciudadano costarricense, que, en pleno fragor amoroso, le dijo a su compañera cómame, cómame todo; ella no debía de estar muy puesta en pragmática textual, y se lo tomó al pie de la letra, dándole tal bocado al miembro, que le arrancó un trozo (felicitaciones a su dentista). La noticia no abunda en detalles de si se la podrán reimplantar, como hicieron con Robert Bobbit, al que su mujer Lorena se la cercenó en venganza por sus malos tratos. El tal Marvin Rodríguez se pensará muy mucho lo de jugar al presidente Clinton, y, de hacerlo, cuidará mucho su vocabulario.