Habíamos hablado el Barbas y yo de la conveniencia de ir al outlet (tienda de productos fuera de temporada) de la Roca del Vallès por productos para el gimnasio, deportivas y zapatos, pero no pensé que fuera a tan corto plazo, por lo que grande ha sido mi sorpresa cuando esta mañana me dice ¿vamos a la Roca? No me ha costado mucho superarme de la sorpresa, me he duchado, me he vestido y ¡hala!
Yo ya había estado en el factory de Las Rozas cuando tenía aquel renault 5, pero me limitaba a ir a la tienda de Mango, donde pillaba ropa guay, todo hay que decirlo; ahora, sencillamente, no quepo en las tallas, por lo que nos hemos centrado en otra cosa.
La Roca Village está en La Roca del Vallès (cerca de la cárcel), pero se sale por la salida de Cardedeu, se cruza la autopista y se llega a ese pueblo artificial para vender ropa cara de otras temporadas. Una vez llegados, la primera en la frente: hay tienda de Le Creuset. Es una marca de cazuelas de hierro colado de las que, desde que el Barbas me mostró sus excelencias, soy acérrima fan. Al verla, he asustado a unos simpáticos y consumistas transeúntes al grito de ¡ya me han matao! Nos hemos pillado una de 18 cm de diámetro en color beige no muy alta para hacer las mongetes y platos pequeños para dos a un buen precio (suelen ser caras, pero son durables y efectivas). Por mí, el día ya estaba completo.
Pero luego está el asunto tiendas de deportes. Me he comprado unas nike para hacer turismo y caminar a 55€ (las nike, no caminar), porque las que tengo están perjudicadas y tienen ranuras en la suela por las que entra el agua cuando llueve. Bonitas, en color beige, con el bumerán asalmonado y los cordones azules, más algún detalle blanco. Pocholísimas, vamos. También algunos pantalones de chándal, para ir al gimnasio, eso sí, que tengo que dejar de ir en chándal a todo. El Barbas, por su parte, unas chanclas y unos calcetos reebok para sus sesiones de gimnasio y luego unas camisetas nike pa sudarlas bien. Somos muy esforzados, al menos en lo de obtener equipamiento.
Para rematar, he entrado en la tienda Camper. Llevo años queriendo unos, y me he dicho que de hoy no pasaba, porque los zapatos de verano que tengo me perjudican y ando todo el día en zapatillas de deporte. Mirando, no encontraba nada, hasta que Luis ha hecho el trabajo sucio: unos zuecos monísimos, en negro, válidos para cualquier evento que me proponga. Como las niñas chicas, me los he llevado puestos. Tengo que malearlos un poco antes de que sean Los Zapatos de la Temporada, pero creo que me irá bien con ellos…
Para el caso, al margen del dispendio, ha sido una jornada satisfactoria, donde mi cazuela ha sido lo mejor, mis zapatos lo segundo mejor y mis deportivas lo tercero mejor, en un alarde de frivolidad desmedido. Si alguna vez tengo cuerpo y dinero para algo distinto, volveré.