Un carpintero taiwanés se ha llevado la sorpresa de su vida cuando compró unos DVD porno para pasar la tarde y, al ponerlos, vio a su parienta y su hasta entonces mejor amigo de protagonistas de la película, que se llamaba Aventuras con las esposas de otros. Se grabó en un motel, acaso a escondidas, pero para nuestro carpintero la cosa tuvo una consecuencia inminente: el divorcio, y para, el ex-amigo y protagonista de la cinta, el exilio de la ciudad. Cuando más tarde Lee, el cornudo, lo encontró, le asestó una puñalada en el muslo; en su defensa, contraatacó con una demanda por adulterio, pero este delito ya había prescrito. Sus abogados esperan que la sentencia sea menor de seis meses de cárcel, de manera que no cumpliría pena de prisión, pero Lee ha aprendido algo para el futuro: comprar porno extranjero.
Pencho dijo:
Martes, Junio 2, 2009 a 12:00 am
Los próximos DVDs pornos los compraré con mucho mas cuidado. ¡Uff que miedo!!