Jueves, Noviembre 27, 2008 a 2:31 pm (Clasificado X, De viajes, Zoociedad)
Pues sí, me encanta viajar. lugares cuanto más exóticos, mejor: todo es precioso, distinto y mucho más barato (para una vez que tenemos moneda fuerte). y si las cosas se ponen chungas, fijo que salgo en la tele.
Porque es llamativo: todos esos países preciosos (que lo son) y baratos (para su desgracia) tienen muchos problemas: corrupción, violencia, narcotráfico… Sin embargo, cuando la gente se harta, o se rebela, o es asesinada en gran número, o cualquier otra desgracia que aqueja a los perros flacos, la televisión hablará de nosotros, los turistas del primer mundo, en el aeropuerto o en el hotel, esperando que pase el temporal, para después contar lo mal que nos fue en ese viaje soñado (una putada en tiempo y dinero, y punto), mientras que la gente maravillosa se queda en su precioso y barato país comiéndose la corrupción, la revuelta, la violencia o el narcotráfico sin poder contarlo en la tele ni salir por najas para hablar de su terrible experiencia en un paraíso vacacional.
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Miércoles, Noviembre 26, 2008 a 9:57 am (Chamba, Cinemascope, Clasificado X, Plurilingus, Zoociedad)
En mi todavía empresa son grandes fans de La vida de Brian, a juzgar por la iniciativa emprendida. Consiste, al parecer, en un sorteo de un cuantioso cheque-guardería y no sé qué otra fruslería (que tampoco es un dispendio, seguro que los beneficios gubernamentales que obtiene la empresa son mayores).
Lees el nombre de la promoción, y ves que el destinatario son las personas embarazadas. Porque todos (y todas) tenemos derecho a parir, independientemente de que tengamos matriz o tengamos que gestar el feto en un baúl (lo cual no sería culpa de nadie, ni siquiera de los romanos)…
¿Podemos, por favor, evitar la corrección política y limitarnos a la exactitud biológica? ¿O es que ya estamos todos tontos y más preocupados de no herir susceptibilidades que de ceñirnos a la realidad?
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Lunes, Noviembre 24, 2008 a 4:23 pm (Equisequis, Zoociedad)
Este finde hubo unas jornadas contra el maltrato y la ministra de igualdad estuvo hablando de que es posible salir del hoyo, etcétera. Muy bonito todo, sin duda, pero estos eventos suelen tener una carencia manifiesta que dan al traste con el supuesto objetivo que abanderan: no había hombres.
Esto de ignorar al sector viril en los eventos relacionados con la dinámica intersexual es algo bastante habitual y a la larga resultará contraproducente, pues no es plan de criminalizar a media sociedad, ni de excluirla con la excusa de que son muchos siglos: el rollo revanchista no es recomendable, por inadecuado éticamente y por inútil, a la larga.
En suma, a ver cómo nos las apañamos para trabajar por una igualdad real; porque en la vida, como en las matemáticas, tienen que existir dos términos en una igualdad, y si uno lo eliminas el otro se queda, a la larga, en cero.
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Martes, Noviembre 18, 2008 a 3:56 pm (Semidifusas, Su-b-sanadas)
En primavera anuncié a bombo y platillo que echaban en el Liceu “Las bodas de Fígaro”.
El 11 de agosto era mi santo. El Barbas se dejó convencer de la conveniencia de unir mi amor por las óperas de Mozart con la celebración de mi onomástica.
Esta noche me estreno en el Liceo. Mi segunda ópera de Mozart en un teatro decente. He empollado y he hecho escuchas para que no pille de nuevas, pero las representaciones siempre son mejores que oír el disco sin imágenes.
Estoy expectante. Faltan 4 horas para encontrarme con el crápula del conde de Almaviva, con las astutas Rosina y Susana, el desprevenido Fígaro y el lúbrico Cherubino. Libreto de Lorenzo da Ponte y música del simpar hijo de la ciudad de la sal.
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Domingo, Noviembre 16, 2008 a 4:39 pm (Jistory, Mundo gourmet)
Mi parte británica, si se censara, desde luego votaría a los laboristas; mi parte española también tiene su aquél para no adorar a la Thatcher, y no sólo por las veces que de pequeña me culparon por lo de Gibraltar, peñón que se tomó 270 años antes de que yo naciera.
Mi faceta golosa se aúna, de manera totalmente justificada, a mi aversión por la Dama de Hierro: el otro día, viendo un documental sobre la historia del helado, reveló que Maggie, antes de acceder a Downing Street, había trabajado como química en una empresa heladera… y descubrió que el helado cundía más si le ponías aire. La industria heladera se ha beneficiado grandemente de este hallazgo, y el documental hacía una advertencia: si al comprar un helado de medio litro, hay uno que casi no pesa y otro que sí, el que pesa más tiene más helado y el otro, mucho aire. Cunden lo mismo, pero es mejor el que es todo helado.
En fin, lectores, olvidad vuestra orientación económica y confesad: ¿no es aborrecible?
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