Lunes, Abril 28, 2008 a 10:40 pm (Chamba)
Hoy mi jefa me ha dicho que me cambiaría de sitio para que todo backoffice se sentara en la misma zona. Se lo he comentado a mis compis cotidianos, Isidre, el Boli, y Mamabego, que se había venido a pegar la hebra, y la reacción ha sido unánime:
- ¿Qué dices?
Me he sentido halagada por lo espontáneo de la respuesta. Aunque no me callo ni debajo del agua, parece que me consideran una buena compañía. Isidre ha agregado:
- Todos los días parecerán viernes.
Puede que sea una mindundi para algunas cosas, pero sin dejar de ser alguien importante para otras…
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Sábado, Abril 26, 2008 a 2:51 pm (Clasificado X, Su-b-sanadas)
El señor Barbas y la señorita Su Cuatro Ojos viven alegremente en la calle Perico de los Palotes, 6, una casa unifamiliar. Este hecho, aparentemente inocuo, tiene dos complicaciones a la hora de abrir el buzón.
1. La calle Perico de los Palotes, por motivos administrativos, tiene puerta 2, 2A,2B y 2C, y lo mismo se repite con las puertas 4, 6 y 8. Así, cuando alquien escribe a los habitantes de las puertas 6A, 6B y 6C, el señor Barbas y la señorita Su Cuatro Ojos se enteran. La culpa es del remitente, está claro.
2. Pueden llegarles cartas de cualquier calle, próxima o no, de su localidad, siempre que se dirija al número 6 de la misma. Así, en una semana les llegó una carta que tenían que recibir en San Pedro Virgen y Mártir, 6 y otra de la calle Leches en Vinagre, también número 6.
Como consecuencia del segundo punto, el señor Barbas y la señorita Su Cuatro Ojos se preguntan cómo es posible que se mezclen cartas que claramente van a direcciones distintas. ¿Quién contrata carteros con dificultades para la comprensión lectora? ¿Cuántas cartas dejan de recibir por este motivo?
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Viernes, Abril 25, 2008 a 9:34 am (Semidifusas)
El miércoles fui a la ópera y al cine a la vez. Dado que por el momento no poseo el don de la ubicuidad, tendré que explicar -si no lo habéis visto por la tele- que en cierta cadena de cines se han puesto a dar óperas en directo desde algunos teatros europeos, y el miércoles tocaba El barbero de Sevilla, de Rossini, desde La Fenice veneciana. Es el segundo barbero que veo en un cine en un mes, pues en marzo fuimos a una sesión de tarde de Sweeney Todd; Figaro es bastante más alegre que el tal Sweeney, pues se dedica más a la alcahuetería casamentera y a vivir del cuentazo que a rebanar cuellos o incluso barbas.
Es una ópera clásica (por la época) y puritito belcanto (lo que facilita la labor a neófitos, y yo aún lo soy). En general es fácil de seguir (es una obra bufa, comedia de enredos, y todo aquello). Aunque me había comprado una versión bastante buena (Claudio Abbado dirigía y Plácido Domingo haciendo de Fígaro, con lo virguero que es el tío, de lo más adecuado), no es lo mismo oírla que verla; creo que al que más disfruto oyendo sin necesidad de verlo es a Wolfgang Amadeus, pero es que Wolfi ya es para mí como los Beatles, un bien necesario.
En fin, que pensaba repetir para la próxima sesión, que es el Orfeo de Monteverdi, y dicen que la primera ópera de la historia, pero la dan justo en exámenes: el primer día de exámenes, a las 8, desde el Teatro Real de Madrid. Aunque en principio dudé si ir (me encantaría), me temo que, siendo realista, no podré, snif, porque, como mi padre se empeñó en inculcarme, primero es la obligación y luego la devoción.
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Jueves, Abril 24, 2008 a 1:02 am (Literhartura, Zoociedad)
Hoy, es decir, ayer, era Sant Jordi. Después de trabajar me he dado un garbeo por el centro de Barna, que estaba petado (las aglomeraciones me agobian bastante). Viendo el gentío allí congregado, dos preguntas se me ocurren:
- Toda esta gente, ¿no tiene casa?
- ¿No hay más días al año para comprar libros?
La primera, se supone que sí, que tienen casa, pero una fiesta tan catalana y con un tiempo tan estupendo, no dan ganas de meterse dentro, al menos hasta que empiece el partido del Barça.
La segunda, los datos tienen un punto escalofriante: el 23 de abril de cada año los libreros de Cataluña venden la tercera parte del volumen total de ventas del año. Otro tercio se produce en navidades y aledaños. La restante tercera parte de las ventas se distribuye a lo largo de… ¡300 días! Olé nuestros cojones.
Supongamos que en un pueblo se venden 90 libros en un año:
- 30 en Sant Jordi;
- 30 en navidades.
- 30 en 300 días. 1 cada diez días.
Los libreros se quedan contentos cuando los han vendido, pero ¿se leerán todos? Seriamente lo dudo…
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Viernes, Abril 18, 2008 a 3:22 pm (Literhartura)
En realidad, la editorial, dado que uno de los picos de ventas del año se dará el miércoles que viene, día de Sant Jordi. Los editores lo saben y sacan los presumibles bombazos para esta fecha, la feria del libro de Madrid o para Navidad, picos de ventas del año; entretanto, un impass de ventas mediocres.
| El juego del ángel se presentó en el Liceo este miércoles con toda la pompa que, en material de venta de libros, sólo había visto dedicada a J.K. Rowling y su heptalogía.
Este tipo es la envidia de unos cuantos aspirantes a escritor (v.gr, servidora), pues de cierto anonimato ha pasado, a fuerza de puro boca a boca, a ser un superventas (10.000.000 en todo el mundo). |
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En fin, que para el miércoles el Barbas ya sabe lo que quiero. Ahora sólo falta que me diga qué quiere él, un par de rosas, y a caer en la espiral consumista tocan…
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