La tigresa de oriente

Llevaba ya rato sin poner videos ni canciones chsucas. Esta joyita que me ha presentado el Barbas me ha animado a volver. Observad la coreografía (y a los bailarines) y escuchad a la cantante, lo bien que desafina….

La chica de teletaxi

Hoy una amiga me ha contado una desventura que no deja de tener un punto espeluznante. De repente estaba la moza en el súper y le suena el teléfono:

- ¿Eres la chica de teletaxi?

- ¿Cómorl?

- Sí, la que buscaba pareja en teletaxi.

NOTA: Teletaxi es uno de esos canales locales que pone música y anuncios por móvil enviados por los televidentes para buscar pareja o refocile nocturno.

A la primera llamada, alucinó un poco; pero luego empezaron a producirse más llamadas de éstas…

Con un panorama así, uno puede preguntarse muchas cosas:

  1. ¿Quién puede ser tan hijo de puta como para mandar un mensaje de este tipo a un sitio como éste?
  2. ¿Qué otro tipo de mensaje, más escabroso, podría introducir un enemigo tuyo?
  3. ¿NO tienen estos canales alguna manera de filtrar estos mensajes, para evitar cosas así? ¿O es tanta la avidez por la pela que, francamente, para qué?

Chicos y chicas, cuidaos de vuestros enemigos. No sabéis si son más retorcidos que vosotros…

Era arte, y no parafilia…

Un artista enano con el nombre artístico de Capitán Dan vivió una escena de ésas de trágame, tierra a raíz de un accidente en un festival algo friki de Edimburgo. Parte del show consistía en que atravesara el escenario con el pene metido en el tubo del aspirador.

Pero quiso el destino que el aspirador se rompiera, cual si fuera de La Marca, y el Capitán Dan se dispuso a pegarlo con pegamento extrafuerte. Ahíto de impaciencia, no esperó el tiempo que indicaban las instrucciones (20 minutos) para hacer funcionar el trasto, y a los 20 segundos metió el pene en el aparato. La cola (de pegar) no estaba seca, y la suya se quedó pegada dentro.

En urgencias vieron llegar a un enano con semejante apéndice metido en el tubo del aspirador, y debieron de alucinar (más o menos como yo al leer el titular) y pensar hay que ver cómo está el patio, o alguna expresión análoga que gasten en Escocia. Se la despegaron no sin esfuerzo, y ahí se acabaron las desventuras hospitalarias del Capitán Dan.

De lo que se deduce que hay que leerse y respetar las instrucciones de algunos productos…

¡¡¡Sin gluten ni colesterol!!!

Ayer, como ese monstruo de la improvisación intendente que soy, fui con el Barbas a la gasolinera nueva (que ya lleva algunos meses) que hace competencia a la gasolinera antigua, y que está casi al lado.

Así, paseando entre los anaqueles, llegué al peligroso mueble de las patatas fritas y otros aperitivos salados. Decidida a escapar al dominio de Pepsico y su sección matutano, me lancé por el producto patrio (por favor, absteneos de criticar mis disolutos hábitos alimentarios): cogí la bolsa transparente, y lo primero que leo es sin colesterol.

Hum. Yo pensaba que el colesterol estaba dentro de uno, no en los alimentos. Dudo, pero me callo, aunque esta página de la Wikipedia lo explica mejor que yo. Sigo leyendo la bolsa, y el globito de al lado dice sin gluten. Vuelvo a flipar: no sabía que las patatas fritas incluían pan ni cereales en su fórmula o receta. De nuevo remito a la Wikipedia.

Si nos paramos a leer todos los envases, supongo que podemos flipar tan barato como yo ayer. Porque, francamente, es como si compras muslitos de pollo y en el paquete te pone ¡¡¡Sin espinas de merluza!!!

A ver si se dan cuenta los fabricantes de que el ardor por la comida sana no implica ceguera, estupidez ni desconocimiento de lo que es cada cosa.

Y sí, las patatas estaban estupendas. Por si las dudas.

Chile, 371

Los fans de Mafalda, que son legión, que viajen a Buenos Aires podrán muy pronto hacer un circuito que les lleve a los Santos Lugares mafalderos, empezando por la calle Chile 371 (donde vivía Quino cuando hacía sus tiras), el almacén don Manolo, el colegio donde tanto sufría Felipe… todo ello en el barrio bonaerense de San Telmo.

La iniciativa partió de un grupo de blogueros y periodistas, y parece que pronto el Legislativo argentino autorizará la placa que indique Aquí se sentó Mafalda (a escuchar a Los Beatles y no comer sopa…)…

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