Leo en un panfleto gratuito la iracunda carta de un ciudadano consternado porque unos madridistas quemaron una senyera (bandera catalana) en Reus. Yo no soy muy partidaria de quemar banderas, no porque para mí signifiquen nada en sí mismas, pero es que siempre hay alguien que pone el grito en el cielo.
Y me parece muy bien que proteste, le asiste el derecho a la libertad de expresión. Pero que salga con cosas como que en 30 años de democracia no se ha superado el asco a los catalanes (opinión que comparto, todo hay que decirlo) y que qué opinaría Castilla si aquí se dedicaran a quemar banderas españolas me chirría por varios motivos:
- ¿Por qué sólo Castilla? Qué pasa con Madrid (puestos a defender autonomías), Galicia, Cantabria, Asturias, La Rioja, Canarias, Andalucía, Extremadura, Aragón, Baleares, Ceuta, Melilla, Valencia y parte de los ciudadanos catalanes? Los hay que no trascendieron la unificación de reinos y la pseudofederalización en autonomías…
- Si una senyera (o una bandera española, ya puestos) se quema en Reus, ¿qué tiene que ver Castilla o cualquier otra parte del territorio español? Porque, hasta donde llegan mi memoria y mis conocimientos geográficos, Reus está en la provincia de Tarragona, que está en Cataluña. Pero claro, como los incendiarios eran unos madridistas, y el Real Madrid está en Madrid, o sea, en Castilla, aplicamos las sinécdoques al margen de la geografía, y que salga el sol por Antequera.
- ¿No será que le duele lo que a muchos (a mí sólo me escuece), que el Madrid se haya llevado la Liga porque el Barça se ha tocado el bolo, y el escozor afecta a otras zonas patrias aledañas?
Para el caso, a muchos, con esto de los símbolos patrios, más que una venda se les pone una bandera (de cualquier color, conste) en los ojos que les impide ver más allá de sus narices, empezando por el mapa de la Nación que dicen apoyar…