Museo del Prado: Las Meninas y La familia de Carlos IV

Este fin de semana que pasamos por los Madriles estuvimos en el Museo del Prado para ver la exposición de Picasso; aparte de esto, me di el gustazo de ver a los clásicos: Las Meninas
Sé que es un lugar común en El Prado, pero me encanta. En parte, porque se supone que es un retrato regio, pero a los reyes los ves porque están en el espejo; además, la obra lleva el nombre de las ayudantes de cámara.

Como curiosidad, meninas está en portugués; Velázquez se puso primero el apellido de su madre porque su padre era luso y no hubiera podido llegar a pintor de cámara con esa filiación (ni habría podido lucir la cruz de la orden de Compostela en el cuadro que nos ocupa); sin embargo, curioso homenaje que su obra más celebrada tenga precisamente un nombre portugués.

Las meninas, de Diego Velázquez.

Que lo sepáis: la gente no va al Prado a ver Las meninas, sino a fotografiarse con ellas.

La familia de Carlos IV
Decía el otro que si un francés hubiera hecho un relato así de la familia real, lo hubieran guillotinado seguro. Es un cuadro interesante desde el momento en que es María Luisa de Parma, con gesto determinado, quien aparece en el centro del cuadro: debajo de las luengas faldas se esconden los pantalones de quien gobierna en la casa.

La familia de Carlos IV, de Francisco de Goya

Carlos IV, que es el rey nada más en los libros de historia (porque por un lado Godoy y por otro Marisa manejaban más el cotarro), aparece como una suerte de pelagatos.

Otro personaje curioso de este cuadro es Fernando VII, a quien Goya odiaba (el pintor aparece en la parte de atrás, como observando el cotarro), y que todavía era principito. Detrás suyo se refugia, como si Fernando fuera el primo de Zumosol, el príncipe Carlos, que se conoce que la carrera de bravucón cobardica la practicó desde pequeño: muchos años más tarde no dudó en levantarse en armas contra la viciosa de su sobrina Isabel dando lugar a las guerras carlistas.

Supusimos el Barbas y yo que si no se montó revuelo a raíz de este cuadro es porque María Luisa estaba tan contenta de verse en el centro y el papanatas del rey se dijo: pues si a ella le parece bien, está bien

5 comentarios

  1. rotops dijo:

    Miércoles, Agosto 23, 2006 a 5:35 pm

    Es que si Goya era un genio, como parece ser que era, se adelantó a su tiempo, y los retratos de Carlos IV, María Luisa de Parma y Fernando VII son aplicables a la familia real que padecemos aquí y ahora. Hay concretamente un retrato de la de Parma que podría pasar por uno de la infantita mayor. Y eso que con algún matrimonio exogámico -no hablo del del príncipe de Asturias- se ha aliviado algo el prognatismo real.
    No me extraña que el pintor prefiriera morir en Burdeos que someterse a la dictadura, y quién sabe si a las torturas y otras lindezas, del “Deseado”.
    Si todos los monárquicos recalcitrantes se pasaran una mañana admirando las pinturas que Goya hizo a la familia real, la III República no tardaría dos telediarios en llegar.
    ¡Joder, qué familia!

  2. wilson dijo:

    Miércoles, Agosto 23, 2006 a 7:42 pm

    María Luisa no se fijó bien la dentadura y tuvo que guardarla en bolsillo.

  3. rotops dijo:

    Miércoles, Agosto 23, 2006 a 8:26 pm

    Muy bueno, Wilson. Con la implantología, los de ahora no tienen ese problema ni necesitan poner las castañuelas en un vaso de agua por las noches como sus antepasados.

  4. Jueves, Agosto 24, 2006 a 12:23 pm

    A mí me pareció realmente gracioso leer a una experta (en Historia 16 o así, creo) que realmente Goya había mejorado a sus modelos y los había pintado más guapos que lo que eran…
    Respecto a Velázquez, perteneció a la Orden de Santiago que en origen se fundó en Cáceres y su principal asentamiento estaba en Uclés (Cuenca). Sí que es cierto que el maestre era nombrado canónigo de Compostela y a su vez el arzobispo era nombrado fraile de la Orden pero la vinculación era con el apostol Santiago, al que se invocaba en batalla, y no con un “campo de estrellas”… :-P
    Un abrazo.

  5. Viernes, Marzo 7, 2008 a 9:34 am

    [...] abdicaciones de Bayona fueron las renuncias sucesivas de Fernando VII y Carlos IV al trono de España en favor finalmente de José Bonaparte, en 1808. Pero por el Tratado de [...]


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